Hace más de 14 años me perdí en el continente, me quedé mirando los juguetes y mis padres no se dieron cuenta de que no estaba.
Tenía mucho miedo y me daba verguenza decirle al encargado que me había perdido. Pero entonces Annibal me encontró y yo le agarré del pulgar como hacía siempre que ibamos de paseo, y todo se me olvidó.
Él ha sido siempre mi gran apoyo y yo he intentado ser el suyo; cuando no me seleccionaron, cuando perdí a mi mejor amiga, cuando dudaba tanto de mí misma que no sabía ni quien era, allí estaba él, a mi lado, al otro lado del telefono o en no conectado en el messenger para que nadie más le interrumpiera.
Ahora está tan lejos que no se ni si ahora estará durmiendo, cenando , comiendo o viendo alguna serie de esas americanas con risas enlatadas.
Tengo ganas de que venga pronto a vernos, que me enseñe sus fotos y los premios que te habra ganado por ellas ( lo cual estoy segura) .
Oye primo, la estatua de la libertad sigue siendo de piedra, por mucho que la mires ;). ( ya sabes lo que digo)